El Clásico del Tai Chi Chuan en Madrid

El Clásico del Tai Chi Chuan en Madrid

Por el Maestro Wu Yuxiang

Maestro Wu Yuxiang de Tai Chi ChuanHoy me gustaría dejarles un texto del El Clásico del Tai Chi Chuan.  Un texto muy antiguo que caracteriza la práctica en el Tai Chi Chuan Kung Fu de una manera simple para mejorar nuestra práctica y nuestra comprensión en Madrid.

Es un texto que expresa la visión estratégica del Kung Fu desarrollado a través de la práctica del Tai Chi Chuan.

Este texto pertenece al Gran Maestro Wu Yuxiang Una Vez en Movimiento, todo el cuerpo debe ser ligero y ágil, y aún más importante, ha de estar unido conectando todas sus partes conocidas en chino como guan cuan.

Hay que hacer vibrante la energía interna o qi. Recogiendo la sensibilidad desde el interior. No permitiendo que haya protuberancias ni huecos, ni intermitencia en la emisión de energía.  La energía está arraigado en los pies, es liberado a través de las piernas, gobernado por la cintura y expresado en los dedos de las manos.

Desde los pies, hasta las piernas y luego a la cintura, siempre debe haber una completa integración en un solo qi.  Al avanzar hacia delante y al retirarse hacia atrás podréis aprovechar entonces la oportunidad y la ventaja estratégica.

En caso de no lograr la oportunidad y la ventaja estratégica, vuestro cuerpo se dispersará y se sentirá confuso.  El fallo en este caso ha de buscarse, desde luego, en la cintura y las  piernas.  Esto es así tanto arriba como abajo, tanto hacia delante como hacia atrás, tanto a la izquierda como a la derecha.

Estos casos son todos con una intención mental y no e refiere a lo externo.  Cuando hay arriba, entonces hay abajo; cuando hay hacia delante, entonces hay hacia atrás; cuando hay izquierda, entonces hay derecha.  Si la intención es subir, dirigid entonces la intención mental debe de ser dirigida hacia abajo.

Hay que distinguir con claridad lo insustancial y lo sustancial.  Cada punto tiene su punto de insustancial/sustancial.  Todo el cuerpo se une ensartándose articulación tras articulación.  No permitáis la mínima interrupción.

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